{"id":1657,"date":"2024-01-18T18:00:14","date_gmt":"2024-01-18T17:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/expertosenetica.com\/?p=1657"},"modified":"2024-01-18T18:00:14","modified_gmt":"2024-01-18T17:00:14","slug":"la-conquista-de-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expertosenetica.com\/index.php\/2024\/01\/18\/la-conquista-de-la-libertad\/","title":{"rendered":"La conquista de la libertad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Ref Aceprensa.com<br>Luis Guti\u00e9rrez Rojas)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se suele decir que cuando la sociedad habla mucho de algo, es porque ese algo brilla por su ausencia. Creo que esa idea se cumple a rajatabla cuando hace referencia a la libertad. Pocos conceptos llenan m\u00e1s las tertulias televisivas, los titulares de prensa y los m\u00edtines pol\u00edticos. Es interesante pararnos a analizar a que cu\u00e1l es la concepci\u00f3n que se tiene acerca de la libertad y as\u00ed entenderemos por qu\u00e9 vivimos en un mundo cada vez m\u00e1s condicionado, limitado y restringido en todos los sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se entiende la libertad como la capacidad de tomar decisiones sin que nada ni nadie me las puedan coartar. Por eso las sociedades capitalistas unen con tanta frecuencia la libertad al status econ\u00f3mico. Si tengo dinero podr\u00e9 dar rienda suelta a mis sue\u00f1os. Podr\u00e9 satisfacer todos y cada uno de mis deseos. Pero la realidad es tozuda y las cosas no son tan f\u00e1ciles como parecen. \u00bfSon las personas m\u00e1s ricas m\u00e1s libres? Solo hay que asomarse un momento a las redes sociales y observar con detalle c\u00f3mo se comportan ricos y famosos. \u00bfC\u00f3mo es posible que entre las personas que, aparentemente, pueden conseguirlo todo abunden los insatisfechos, los adictos, los inestables y los suicidas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es obvio que nuestra capacidad para hacer cosas est\u00e1 condicionada por miles de factores externos: nuestros genes, nuestra posici\u00f3n econ\u00f3mica, nuestra cultura y nuestro nivel de salud, pero puntuar alto en todos y cada uno de estos factores no nos garantiza nada. Ser sanos, fuertes, acaudalados e inteligentes no tiene por qu\u00e9 ser sin\u00f3nimo de alcanzar la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde un punto de vista psicol\u00f3gico, una de las acepciones que tiene el t\u00e9rmino de&nbsp;<em>normalidad psicol\u00f3gica<\/em>&nbsp;es la capacidad que tenemos para adaptarnos al cambio. Hacer frente de manera efectiva a los desaf\u00edos y demandas del entorno en el que uno se encuentra. Seg\u00fan este enfoque, bastante certero, la persona libre es aquella que es capaz de tomar decisiones&nbsp;<em>a pesar<\/em>&nbsp;de los condicionamientos externos. Sean estos buenos o malos. Adversos o beneficiosos. Y es entonces cuando aparece la paradoja. Si yo tengo todo lo que quiero. Si he nacido en la abundancia material. Si tengo un f\u00edsico espectacular y un intelecto poderoso, aunque lo tenga todo algo m\u00e1s f\u00e1cil, tendr\u00e9 mayores dificultades para enfrentarme a la contrariedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Navegar contra aguas turbulentas. Enfrentarse a la muerte y al dolor. Superar el fracaso, la traici\u00f3n, el desamor. Soportar con alegr\u00eda las mil y una contrariedades del d\u00eda a d\u00eda. Esos son s\u00edmbolos claros de haber alcanzado la verdadera libertad. Y para eso, y aqu\u00ed est\u00e1 la paradoja, es imprescindible sufrir limitaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las personas libres se autodominan sin caer en la angustia y la represi\u00f3n. Son due\u00f1os de sus actos y responsables de sus acciones. No viven un bamboleo emocional ni una inestabilidad sist\u00e9mica. Cuando las cosas van bien, son capaces de prever los futuros nubarrones y ponen los medios para adelantarse a las cosas malas que puedan venir. Como las hormigas de la c\u00e9lebre f\u00e1bula de la cigarra, ahorran lo que ganan y no creen ser los \u00fanicos art\u00edfices de su \u00e9xito. Son humildes y certeros. Son ecu\u00e1nimes cuando analizan el \u00e9xito. Por tanto, evitan absurdos subidones sentimentales que tan poco duran y tan poco aportan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando las cosas van mal y no salen como ellos quieren, tienen la capacidad de sobreponerse y desdramatizar sin refugiarse en el pozo oscuro de las emociones negativas, sin recrearse en el lamento in\u00fatil de los&nbsp;<em>deber\u00edas<\/em>&nbsp;y de los condicionales. Por eso consiguen esquivar los bajones infinitos. Y no desarrollar rasgos de dependencia emocional refugi\u00e1ndose en otras personas sobre las que desahogar sus traumas eternos. Traumas que, duro es reconocerlo, muchas veces solo est\u00e1n en su cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las personas libres no piensan lo que les da la gana. No dan rienda suelta ni a pensamientos destructivos ni a pesimismos baratos. No edulcoran la memoria pensando aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. No se atrincheran en nostalgias fantasmales ni en recuerdos inventados. Aceptan la realidad tal y como es. Entienden que el mundo, las circunstancias y la \u00e9poca que les ha tocado vivir son las mejores de la historia porque son las que ellos tienen que protagonizar. Para alcanzar semejantes niveles de libertad interior es imprescindible hacer algunos ejercicios mentales que permitan que en nuestro interior no anide la cr\u00edtica ni la murmuraci\u00f3n. Disculpar las intenciones ajenas, perdonar el mal que uno padece, relativizar el sufrimiento al que uno se enfrenta son claves si queremos ser de verdad libres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y despu\u00e9s de andar por estos derroteros de la madurez, el hombre libre entiende que es responsable de sus \u00e9xitos, pero tambi\u00e9n de sus fracasos. Y descubre, no sin cierta sorpresa, que la libertad no tiene mucho que ver con hacer lo que me apetece en todo momento, ni en comer lo que me gusta, ni en viajar a donde me plazca. La libertad tiene mucho m\u00e1s que ver con elegir lo correcto. Los aut\u00e9nticos universales. El Bien, la Verdad, la Belleza, la Unidad. Esas son las aut\u00e9nticas se\u00f1ales de la autopista que lleva a la conquista de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es ahora cuando la paradoja cobra sentido. El hombre libre ha conseguido aceptar la frustraci\u00f3n como parte del camino. Ha entendido que hay que vivir una cierta pobreza para ser realmente rico. Ha vivido en sus carnes que hay que padecer alg\u00fan tipo de enfermedad para descubrir la importancia de la salud. Y por encima de todo ello, se ha dado de bruces con una realidad, y es que es imposible alcanzar la libertad en la soledad. La persona libre vive enamorada de la vida y tambi\u00e9n de sus iguales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que ama con locura a sus semejantes es capaz de superar la esclavitud del yo y se sorprende a s\u00ed mismo cuando entiende que hay mucha m\u00e1s felicidad en dar que en recibir y que pocas acciones nos hacen m\u00e1s libres que aquellas que tienen como \u00fanico fin aliviar el sufrimiento de los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ref Aceprensa.comLuis Guti\u00e9rrez Rojas) Se suele decir que cuando la sociedad habla mucho de algo, es porque ese algo brilla por su ausencia. Creo que esa idea se cumple a rajatabla cuando hace referencia a la libertad. Pocos conceptos llenan m\u00e1s las tertulias televisivas, los titulares de prensa y los m\u00edtines pol\u00edticos. 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