{"id":1691,"date":"2024-04-15T08:59:17","date_gmt":"2024-04-15T07:59:17","guid":{"rendered":"https:\/\/expertosenetica.com\/?p=1691"},"modified":"2024-04-15T18:44:55","modified_gmt":"2024-04-15T17:44:55","slug":"la-dignidad-humana-como-principio-biojuridico-y-como-estandar-moral-de-la-relacion-medico-paciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expertosenetica.com\/index.php\/2024\/04\/15\/la-dignidad-humana-como-principio-biojuridico-y-como-estandar-moral-de-la-relacion-medico-paciente\/","title":{"rendered":"La dignidad humana como principio biojur\u00eddico y como est\u00e1ndar moral de la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Ref bioeticaweb.com)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Roberto Andorno<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>1. INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noci\u00f3n de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bioeticawiki.com\/Dignidad_humana\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">dignidad humana<\/a>&nbsp;es objeto de una seria controversia en el campo de la bio\u00e9tica, y en particular en relaci\u00f3n con los instrumentos internacionales sobre cuestiones biom\u00e9dicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por un lado, la idea seg\u00fan la cual los seres humanos poseen una dignidad inherente es presentada por el derecho internacional como el fundamento \u00faltimo del sistema global de derechos humanos que surgi\u00f3 como respuesta a los horrores de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta noci\u00f3n juega un rol a\u00fan m\u00e1s visible en los instrumentos internacionales sobre bio\u00e9tica adoptados desde fines de los a\u00f1os 90 por organismos intergubernamentales tales como la UNESCO y el Consejo de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, el recurso a la dignidad humana en el discurso bio\u00e9tico ha generado fuertes cr\u00edticas por parte de algunos fil\u00f3sofos, sobre todo en el mundo angloamericano, donde la ven como una noci\u00f3n puramente ret\u00f3rica y sin contenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la bioeticista norteamericana Ruth Macklin, en un editorial del&nbsp;<em>British Medical Journal<\/em>, calific\u00f3 a la dignidad humana de \u201cconcepto in\u00fatil\u201c, ya que, en su opini\u00f3n, no significa m\u00e1s que el&nbsp;<strong>respeto debido a la autonom\u00eda de las personas<\/strong>. Por tal raz\u00f3n, podr\u00eda ser simplemente eliminado del vocabulario bio\u00e9tico \u201c<em>sin que ello acarree ninguna p\u00e9rdida de contenido<\/em>\u201c (Macklin,&nbsp;<a>2003<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posici\u00f3n de Macklin gener\u00f3 vehementes r\u00e9plicas, sobre todo por parte de profesionales de la salud dedicados a la atenci\u00f3n de pacientes terminales o en otras situaciones de extremada vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea dominante en tales r\u00e9plicas es que, si abandon\u00e1sen el concepto de dignidad humana, eliminar\u00edan la raz\u00f3n \u00faltima por la que consideran que cada paciente, cualesquiera que sean sus aptitudes f\u00edsicas o mentales o sus expectativas de vida, merece ser tratado como un ser \u00fanico e irreemplazable. Es decir, si desaparece la dignidad, tambi\u00e9n el<strong>&nbsp;respeto de la autonom\u00eda pierde su justificaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, el respeto de la autodeterminaci\u00f3n de las personas constituye uno de los elementos clave en todo esfuerzo por&nbsp;<strong>asegurar el respeto<\/strong>&nbsp;de su dignidad intr\u00ednseca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la dignidad tiene un contenido mucho m\u00e1s amplio que el de la mera autonom\u00eda. Como se afirma en una de las r\u00e9plicas a Macklin, la dignidad no puede ser simplemente reducida a la autonom\u00eda, ya que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<em>Uno puede respetar la autonom\u00eda de un paciente en el modo en el que la autora lo describe, y sin embargo no tratarlos con la dignidad que se merecen. He visto muchos formularios de consentimiento informado firmados por pacientes que fueron tratados con poca dignidad<\/em>\u201c (Taylor,&nbsp;<a>2003<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se sostiene en tales r\u00e9plicas que la dignidad no puede ser sin\u00f3nimo de \u201cautonom\u00eda\u201d por la sencilla raz\u00f3n de que tambi\u00e9n quienes poseen una autonom\u00eda muy limitada o nula (por ejemplo, los que sufren enfermedades mentales o los reci\u00e9n nacidos) son tambi\u00e9n reconocidos como poseedores de una&nbsp;<strong>dignidad intr\u00ednseca<\/strong>&nbsp;(Allison,&nbsp;<a>2003<\/a>; Ford,&nbsp;<a>2003<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n cabe recordar que hay innumerables decisiones \u201caut\u00f3nomas\u201d que, por ir en contra de la dignidad del propio individuo, no se consideran leg\u00edtimas ni por la \u00e9tica ni por el derecho. Por ejemplo, est\u00e1 claro que, por m\u00e1s \u201caut\u00f3nomo\u201d que sea el deseo de una persona de trabajar en condiciones pr\u00f3ximas a la esclavitud, tal deseo no es reconocido como v\u00e1lido por el sistema jur\u00eddico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El derecho abunda en normas de este tipo, llamadas&nbsp;<em>de orden p\u00fablico<\/em>, que no pueden ser dejadas de lado por la voluntad de los particulares, precisamente en cuanto tienden a&nbsp;<strong>prevenir pr\u00e1cticas contrarias<\/strong>&nbsp;a la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el campo m\u00e9dico tambi\u00e9n existen numerosos ejemplos en tal sentido: ni el consentimiento a una experimentaci\u00f3n cient\u00edfica que implica un riesgo desproporcionado para la propia vida ni la voluntad de vender un ri\u00f1\u00f3n se consideran normalmente como compatibles con la dignidad humana y, en consecuencia, no son reconocidos como v\u00e1lidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis, puede decirse que es la dignidad humana la que fija el marco en el que las decisiones aut\u00f3nomas gozan de&nbsp;<strong>legitimidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comentando esta controversia, el jurista y bioeticista norteamericano Alexander Capron ha se\u00f1alado que se trata de un falso debate, ya que Macklin y sus cr\u00edticos se refieren a cosas diferentes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras Macklin critica sobre todo el uso gen\u00e9rico y abstracto del t\u00e9rmino&nbsp;<em>dignidad<\/em>, tal como se lo encuentra en los instrumentos internacionales sobre bio\u00e9tica, sus cr\u00edticos est\u00e1n preocupados por el modo en el que los pacientes deben ser tratados por los profesionales de la salud (Capron,&nbsp;<a>2003<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la explicaci\u00f3n de Capron es en parte acertada, simplifica excesivamente la discusi\u00f3n. Adem\u00e1s, ser\u00eda err\u00f3neo deducir de su argumentaci\u00f3n que hay un uso \u201ccorrecto\u201d de la dignidad (como un est\u00e1ndar de la atenci\u00f3n debida al paciente) y uno \u201cerr\u00f3neo\u201d (como principio general del derecho biom\u00e9dico).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo tiene precisamente por objeto subrayar que no hay conflicto entre estos dos enfoques de la dignidad humana, ya que se trata de dos facetas complementarias de la misma idea seg\u00fan la cual todos los seres humanos poseen un valor inherente e incondicional.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. LA DIGNIDAD HUMANA COMO PRINCIPIO BIOJUR\u00cdDICO<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>2.1. La dignidad humana en el derecho internacional biom\u00e9dico<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea seg\u00fan la cual los seres humanos poseen una dignidad intr\u00ednseca y,&nbsp;<em>como consecuencia<\/em>, son titulares de ciertos derechos fundamentales es el pilar en el que se apoya todo el sistema internacional de derechos humanos que surgi\u00f3 despu\u00e9s de 1945, as\u00ed como la inmensa mayor\u00eda de los sistemas jur\u00eddicos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el pensamiento pol\u00edtico moderno, la raz\u00f3n de ser del estado consiste precisamente en la tutela de la dignidad y derechos de las personas. Es en tal sentido como se habla de&nbsp;<em>estado de derecho<\/em>, es decir, de un estado que&nbsp;<strong>no act\u00faa de modo arbitrario<\/strong>, sino que est\u00e1 sujeto al respeto de normas constitucionales y legales, entre las cuales se destacan las referidas a los derechos y libertades de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho de otro modo, las normas jur\u00eddicas no crean los&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bioeticawiki.com\/Derechos_humanos\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">derechos humanos<\/a>&nbsp;de la nada; los derechos no son una invenci\u00f3n caprichosa del legislador, quien podr\u00eda leg\u00edtimamente revocarlos en un cambio de humor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el contrario, tanto los estados como la comunidad internacional en su conjunto est\u00e1n moralmente obligados a reconocer que todas las personas poseen derechos fundamentales (es decir, que todas las personas est\u00e1n igualmente habilitadas a acceder a ciertos bienes b\u00e1sicos), porque tales prerrogativas se derivan de la dignidad inherente a la persona humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, la dignidad no es un t\u00e9rmino gen\u00e9rico para referirse a la suma de derechos humanos, sino que es la&nbsp;<em>fuente<\/em>&nbsp;de tales derechos. Sin la dignidad, los&nbsp;<strong>derechos humanos se quedar\u00edan sin sustento<\/strong>. Solo teniendo la noci\u00f3n de dignidad humana como trasfondo se entiende la afirmaci\u00f3n de la&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos<\/em>&nbsp;(DUDH) seg\u00fan la cual:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cT<em>odo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jur\u00eddica<\/em>\u201d (art. 6). En efecto, en \u00faltima instancia, el recurso a la dignidad expresa la idea seg\u00fan la cual todos los seres humanos son personas, es decir, que todos tienen \u201cel derecho a tener derechos\u201d (Arendt,&nbsp;<a>1995<\/a>, p. 465).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien los derechos humanos no son \u201cinventados\u201d por las leyes, es obvio que la&nbsp;<em>eficacia pr\u00e1ctica<\/em>&nbsp;de tales derechos depende en buena medida de su reconocimiento legal, as\u00ed como del establecimiento de una serie de&nbsp;<strong>mecanismos institucionales y jurisdiccionales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, conviene insistir en que la&nbsp;<em>validez \u00faltima<\/em>&nbsp;de los derechos humanos no est\u00e1 condicionada por tal reconocimiento e institucionalizaci\u00f3n (Nickel,&nbsp;<a>1987<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso del verbo \u201creconocer\u201c en la DUDH, tanto en el ya citado art\u00edculo 6, como en su pre\u00e1mbulo, que se refiere a la necesidad de \u201c<em>reconocer la dignidad intr\u00ednseca y los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana<\/em>\u201d, deja bien en claro que se trata de&nbsp;<strong>valores preexistentes a las normas legales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De alg\u00fan modo, podr\u00eda decirse que la dignidad humana sirve de \u201cpuente\u201d entre la moral y el derecho. Como lo se\u00f1ala Habermas (<a>2010<\/a>, p. 6 y p. 10), la dignidad es \u201cel portal a trav\u00e9s del cual el sustrato igualitario y universalista de la moral se traslada al \u00e1mbito del derecho\u201d y viene as\u00ed a cumplir una \u201cfunci\u00f3n catalizadora\u201d en la construcci\u00f3n de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, los sistemas jur\u00eddicos no presentan la noci\u00f3n de dignidad humana como una hip\u00f3tesis metaf\u00edsica o como una ficci\u00f3n legal arbitraria, sino como la base indispensable para el buen funcionamiento de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los seres humanos, en raz\u00f3n de su mera condici\u00f3n humana, son vistos como realmente merecedores de un<strong>&nbsp;respeto incondicional<\/strong>&nbsp;y del<strong>&nbsp;reconocimiento de derechos<\/strong>&nbsp;y libertades fundamentales, independientemente de su edad, sexo, capacidad f\u00edsica o mental, origen \u00e9tnico, religi\u00f3n, ideas pol\u00edticas, condici\u00f3n socioecon\u00f3mica o cualquier otra condici\u00f3n particular o circunstancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto conviene asimismo se\u00f1alar que, contrariamente a lo que a veces se sostiene en los \u00e1mbitos bio\u00e9ticos, especialmente en el contexto angloamericano, la idea de la dignidad humana no se basa en un reclamo \u201cespecista\u201d, es decir, en el mero hecho de que se trata de nuestra propia especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dignidad de cada ser humano no resulta del puro dato biol\u00f3gico de pertenecer a la especie&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>. Por el contrario, se basa en el hecho de que la especie humana se caracteriza, de modo general, por el ejercicio de la inteligencia, del libre albedr\u00edo, de la capacidad de auto-comprensi\u00f3n, de la aptitud para expresar los m\u00e1s altos valores morales y est\u00e9ticos por medio de las artes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas extraordinarias habilidades distinguen&nbsp;<strong>cualitativamente<\/strong>&nbsp;-y no solo cuantitativamente- a los seres humanos de todos los dem\u00e1s seres vivos conocidos, aun cuando tales capacidades no est\u00e9n actualmente presentes en todos los seres humanos, o no en todos en el mismo grado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tales capacidades, que ponen de manifiesto un n\u00facleo duro de naturaleza espiritual, hacen de cada ser humano algo absolutamente \u00fanico, valioso e insustituible. Por ello, puede decirse que, si adem\u00e1s de los seres humanos, existieran otros seres en el universo que estuvieran dotados de intelecto y libre albedr\u00edo, tambi\u00e9n ser\u00edan merecedores del reconocimiento de una dignidad intr\u00ednseca (Sulmasy,&nbsp;<a>2007Sulmasy, D. (2007). Human Dignity and Human Worth. En: Malpas, J. y Lickiss, N. (eds.).&nbsp;<em>Perspectives on Human Dignity: A Conversation<\/em>. Dordrecht: Springer, pp. 9-18. https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-1-4020-6281-0_2.<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra objeci\u00f3n com\u00fan al recurso a la dignidad humana es que las normas legales, tanto nacionales como internacionales, no definen este concepto. Tal silencio ser\u00eda la prueba de que se esta ante una noci\u00f3n hueca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este argumento, sin embargo, no resulta convincente. La mera falta de definici\u00f3n no prueba por s\u00ed sola que la noci\u00f3n de dignidad sea vac\u00eda o puramente ret\u00f3rica. Cabe recordar que ninguno de los grandes valores en los que se sustenta la vida en sociedad (justicia, libertad, solidaridad, etc.) es claramente definido por las leyes, y de ello no se deduce que se trate de nociones puramente ret\u00f3ricas y sin contenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la dignidad humana no es definida, no es porque sea vac\u00eda o demasiado pobre, sino al contrario, porque es&nbsp;<strong>demasiado rica como para ser encapsulada en una definici\u00f3n precisa<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, el significado b\u00e1sico de la idea de dignidad es muy sencillo y encarna una exigencia b\u00e1sica de justicia hacia todas y cada una de las personas. Esta exigencia presupone, en palabras de Rawls (<a>1973<\/a>), que&nbsp;<em>\u201ccada persona posee una inviolabilidad basada en un principio de justicia, sobre el cual ni siquiera tiene prioridad el bienestar de la sociedad como un todo\u201c<\/em>&nbsp;(p. 3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso en ausencia de una definici\u00f3n precisa, el derecho internacional brinda algunas pistas que ayudan a comprender el concepto de dignidad cuando afirma:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La dignidad es \u201cinherente \u2026 a todos los miembros de la familia humana\u201c (DUDH, pre\u00e1mbulo).<\/li>\n\n\n\n<li>Todos los seres humanos son \u201clibres e iguales en dignidad y derechos\u201c (DUDH, art\u00edculo 1).<\/li>\n\n\n\n<li>Que \u201cestos derechos derivan de la dignidad inherente a la persona humana\u201c (<em>Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Pacto Internacional de Derechos Econ<\/em>\u00f3micos, Sociales y Culturales de 1966, pre\u00e1mbulos).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00faltima afirmaci\u00f3n es especialmente valiosa: si los derechos b\u00e1sicos de las personas se basan en el valor inherente de cada ser humano, y no en una decisi\u00f3n meramente contingente de legisladores o de la comunidad internacional, entonces tales derechos no pueden ser simplemente \u201crevocados\u201d por el estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante se\u00f1alar que, si bien el sistema internacional de derechos humanos se basa en la idea de dignidad humana, los instrumentos internacionales sobre bio\u00e9tica hacen un uso a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcito y recurrente de esta noci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dignidad humana es como el&nbsp;<em>leitmotiv<\/em>&nbsp;del bioderecho o, en otras palabras, su \u201cprincipio eminente\u201d (Andorno,&nbsp;<a>2012<\/a>, p. 35). En el mismo sentido, Lenoir y Mathieu (<a>2004<\/a>) califican la dignidad de \u201cprincipio matriz\u201c (<em>principe matriciel<\/em>) de las normas internacionales sobre bio\u00e9tica (p. 16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Beyleveld y Brownsword (<a>2002<\/a>, p. 11) han sostenido que las normas internacionales sobre bio\u00e9tica emplean dos nociones opuestas de dignidad: la \u201cdignidad como facultad\u201d (<em>dignity as empowerment<\/em>), que es la incluida en los cl\u00e1sicos instrumentos internacionales de derechos humanos, y la \u201cdignidad como restricci\u00f3n\u201d (<em>dignity as constraint<\/em>), que ser\u00eda una creaci\u00f3n reciente de los instrumentos relativos a la bio\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, la primera noci\u00f3n de dignidad se identificar\u00eda con la capacidad para actuar de modo aut\u00f3nomo y con el derecho del individuo a aquellas condiciones que favorecen el pleno desarrollo de su personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, la segunda noci\u00f3n de dignidad reflejar\u00eda una visi\u00f3n paternalista, en cuanto operar\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de las opciones individuales y se relacionar\u00eda con la idea de que existen l\u00edmites a la libertad individual que son fijados por razones de inter\u00e9s general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta distinci\u00f3n es criticable, ya que no estamos en verdad ante dos nociones en conflicto, sino ante dos facetas de una misma realidad. Precisamente porque los seres humanos poseen un valor inherente y, por ello, son titulares de derechos, merecen ser protegidos contra aquellos actos que sean contrarios a tal valor inherente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, no hay ninguna dial\u00e9ctica entra la dignidad como fuente de las prerrogativas individuales y la dignidad como exigencia de protecci\u00f3n contra pr\u00e1cticas inhumanas o degradantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que reconocer, sin embargo, que la noci\u00f3n de dignidad, por ser muy general y abstracta, no solo no es f\u00e1cilmente definible, sino que tampoco suele proporcionar por s\u00ed sola una&nbsp;<strong>respuesta a la mayor\u00eda de los dilemas bio\u00e9ticos<\/strong>. Pero, como se ha dicho antes, lo mismo sucede con todos los valores estructurantes de la vida social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, con el fin de tornar operativa la exigencia de respeto de la dignidad humana, los instrumentos internacionales combinan la invocaci\u00f3n de la dignidad humana con el recurso a una amplia gama de derechos concretos que son relevantes para los problemas de salud (Andorno,&nbsp;<a>2009<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este recurso combinado a la dignidad humana y a los derechos humanos es visible, por ejemplo, en las tres declaraciones sobre bio\u00e9tica adoptadas en el marco de la UNESCO:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos<\/em>&nbsp;(1997), la&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n Internacional sobre los Datos Gen\u00e9ticos Humanos<\/em>&nbsp;(2003), y la&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n Universal sobre Bio\u00e9tica y Derechos Humanos<\/em>&nbsp;(2005).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este \u00faltimo instrumento tiene el m\u00e9rito de mostrar que el principio de dignidad humana juega simult\u00e1neamente varios roles, que no se excluyen entre s\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Encarna el objetivo principal de la declaraci\u00f3n (art 2.c).<\/li>\n\n\n\n<li>Es el principio primero y fundamental de la bio\u00e9tica (art. 3).<\/li>\n\n\n\n<li>Es el principal argumento contra toda forma de discriminaci\u00f3n, incluyendo por ejemplo, la discriminaci\u00f3n gen\u00e9tica (art. 11).<\/li>\n\n\n\n<li>Es el marco en el que la diversidad cultural debe ser respetada (art 12).<\/li>\n\n\n\n<li>Es la clave de interpretaci\u00f3n de todas las disposiciones de la declaraci\u00f3n (art. 28).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que los instrumentos de la UNESCO, tambi\u00e9n el&nbsp;<em>Convenio Europeo sobre Derechos Humanos y Biomedicina<\/em>&nbsp;de 1997 (<em>Convenio de Oviedo<\/em>) asigna un rol central a la dignidad humana. De acuerdo con su art\u00edculo 1.\u00b0, el objetivo general del instrumento es:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cProteger al ser humano en su dignidad e identidad y garantizar a toda persona, sin discriminaci\u00f3n alguna, el respeto a su integridad y a sus dem\u00e1s derechos y libertades fundamentales con respecto a las aplicaciones de la biolog\u00eda y la medicina\u201c<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, el objetivo del convenio parece estructurase en dos niveles diversos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Primero, y ante todo, la protecci\u00f3n de la dignidad e identidad de los seres humanos.<\/li>\n\n\n\n<li>Segundo, la salvaguarda de la integridad y de otros derechos fundamentales de las personas. En otras palabras, se hace una distinci\u00f3n entre dignidad y derechos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n vale la pena llamar la atenci\u00f3n acerca del art\u00edculo 2 del convenio, ya que ofrece un corolario directo de la idea de la dignidad humana -el principio de primac\u00eda del ser humano- cuando afirma que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEl inter\u00e9s y el bienestar del ser humano deber\u00e1n prevalecer sobre el inter\u00e9s exclusivo de la sociedad o de la ciencia\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este principio se origina en la primera versi\u00f3n de la famosa&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bioeticawiki.com\/Declaracion_de_Helsinki\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Declaraci\u00f3n de Helsinki<\/em>&nbsp;<\/a>de 1964 (principio I.5) y es como un eco de los juicios de N\u00fcremberg de 1947 que condenaron a los m\u00e9dicos nazis por realizar experimentos con los prisioneros de los campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lejos de ser una \u201cexpresi\u00f3n vac\u00eda\u201c, como algunos autores han sostenido (Helgesson y Eriksson,&nbsp;<a>2008<\/a>), el principio de primac\u00eda del ser humano expresa una idea que es fundamental para la bio\u00e9tica (Parker,&nbsp;<a>2010<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe mencionar que, dada la dificultad para definir la dignidad humana en forma positiva, existe una tendencia a caracterizar a esta noci\u00f3n en t\u00e9rminos negativos. As\u00ed, por ejemplo, Dworkin (<a>1994<\/a>) afirma que la dignidad encarna la idea seg\u00fan la cual las personas \u201c<em>no deben ser nunca tratadas de un modo tal que implique desconocer la importancia \u00fanica de sus vidas<\/em>\u201d (p. 236).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el mismo sentido, dice Mary Midgley (<a>1999<\/a>) que \u201c<em>hay cosas que no se pueden hacer a ninguna persona, en ning\u00fan lugar<\/em>\u201d (p. 160).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la misma raz\u00f3n, no es casual que, mientras la mayor\u00eda de los derechos humanos se formulan en t\u00e9rminos positivos (\u201c<em>toda persona tiene derecho a.<\/em>..\u201d), aquellos que tienen por objeto proteger a las personas de las violaciones m\u00e1s graves de su dignidad se formulan en t\u00e9rminos negativos, es decir, como&nbsp;<em>prohibiciones<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cNadie estar\u00e1 sometido a esclavitud ni a servidumbre\u201c;<\/em>&nbsp;<em>\u201cnadie ser\u00e1 sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes<\/em>\u201d (art\u00edculos 4 y 5 de la DUDH, respectivamente).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente por la circunstancia de que estos derechos se desprenden m\u00e1s directamente de la dignidad humana que otros, son considerados como absolutos, en el sentido de que&nbsp;<strong>no est\u00e1n sujetos a ninguna excepci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior se explica porque es m\u00e1s f\u00e1cil entender el significado de la dignidad considerando lo que es contrario a ella que lo que est\u00e1 en conformidad con ella. Es m\u00e1s f\u00e1cil aprehender el mal que el bien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cuando las personas se enfrentan con las peores cosas que se pueden hacer a un ser humano cuando se entiende mejor, por contraste, lo que significa la dignidad humana. Incluso el imperativo categ\u00f3rico kantiano, seg\u00fan el cual nadie debe ser tratado como un simple medio sino siempre como un fin en s\u00ed, es un ejemplo de esta \u201cv\u00eda negativa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta l\u00ednea de pensamiento, se puede afirmar que la primera y principal funci\u00f3n del principio de dignidad humana es fijar el&nbsp;<strong>umbral m\u00ednimo del respeto<\/strong>&nbsp;debido a todo ser humano, y de este modo, indicar qu\u00e9 pr\u00e1cticas son absolutamente inaceptables en una sociedad civilizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo despu\u00e9s de haber afirmado con claridad ese nivel m\u00ednimo, la idea de dignidad humana aspira a promover todas aquellas medidas que contribuyan positivamente a mejorar la<a href=\"https:\/\/www.bioeticawiki.com\/Calidad_de_la_vida\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;calidad de vida<\/a>&nbsp;de las personas (por ejemplo, mejores escuelas, mejores hospitales, sistemas de transporte m\u00e1s eficientes, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras la dignidad como nivel m\u00ednimo no puede ser sopesada con otros principios y es por tanto absoluta, la dignidad como requisito positivo tiene un valor m\u00e1s relativo, en el sentido de que puede ser sopesada con otros intereses sociales (por ejemplo, con los recursos financieros disponibles en una sociedad determinada).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra observaci\u00f3n que conviene hacer es que el principio de dignidad humana se utiliza en los \u00faltimos a\u00f1os no solo para promover el respeto del valor intr\u00ednseco de cada individuo, sino tambi\u00e9n del valor de la&nbsp;<em>humanidad en su conjunto<\/em>, incluyendo a las generaciones futuras (Andorno,&nbsp;<a>2009<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recurso a esta noci\u00f3n derivada (o secundaria) de dignidad tiene lugar en los debates acerca de tecnolog\u00edas que pueden poner en peligro la identidad y la integridad de la especie humana, tales como las intervenciones en la l\u00ednea germinal y la clonaci\u00f3n reproductiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que el uso de la noci\u00f3n de dignidad humana con este significado amplio es m\u00e1s problem\u00e1tico, ya que se trata de una noci\u00f3n mucho m\u00e1s abstracta e inasible que la tradicional, y por ello se puede abusar de ella, especialmente cuando se la emplea como un&nbsp;<em>discussion-stopper<\/em>&nbsp;y sin brindar ninguna explicaci\u00f3n adicional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, tambi\u00e9n hay que reconocer que no se dispone de otra expresi\u00f3n para referirse al valor de la humanidad como tal. Cabe se\u00f1alar que el recurso a los derechos humanos es insuficiente para hacer frente a los nuevos retos biotecnol\u00f3gicos porque los derechos humanos solo pertenecen a los individuos actualmente existentes y no a la humanidad en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>2.2. La distinci\u00f3n entre principios y reglas<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEs el recurso a la dignidad humana en bio\u00e9tica una estrategia puramente ret\u00f3rica?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, \u00bfQu\u00e9 a\u00f1ade esta noci\u00f3n abstracta a las normas, mucho m\u00e1s concretas, de derechos humanos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 se quiere decir cuando se sostiene que la dignidad es un&nbsp;<em>principio<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son preguntas cruciales, que nos obligan a acudir a la filosof\u00eda jur\u00eddica para precisar la noci\u00f3n de&nbsp;<em>principio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe una largu\u00edsima tradici\u00f3n jur\u00eddica, comenzando con el derecho romano, de acudir a principios que gu\u00edan la tarea interpretativa de las leyes y la toma de decisiones en casos concretos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es con la filosof\u00eda jur\u00eddica contempor\u00e1nea cuando se ha desarrollado con precisi\u00f3n el concepto de&nbsp;<em>principios<\/em>, distingui\u00e9ndolo del de&nbsp;<em>reglas<\/em>. Ronald Dworkin (<a>1977<\/a>) fue el primer fil\u00f3sofo del derecho que propuso esta distinci\u00f3n (pp. 22-28).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan este autor, ambas categor\u00edas de normas son de car\u00e1cter jur\u00eddico, pero se diferencian en el modo de operar. Las&nbsp;<em>reglas<\/em>&nbsp;son aplicables seg\u00fan una l\u00f3gica de \u201ctodo o nada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo se pueden cumplir o no cumplir, sin que exista ninguna posibilidad intermedia. Si los hechos estipulados en la regla se presentan, entonces ella debe ser aplicada, siempre y cuando sea v\u00e1lida. En el caso de que no sea v\u00e1lida, no contribuir\u00e1 en nada a la soluci\u00f3n del caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, si una regla proh\u00edbe conducir a m\u00e1s de 50 kil\u00f3metros por hora en la zona urbana, hay solo dos alternativas: o es aplicable al caso o no lo es. Es decir, o se ha excedido la velocidad autorizada o no; no hay gradualidad posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero puede haber excepciones, autorizadas por la ley, que hagan que la regla no resulte aplicable a un caso particular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el ejemplo citado, se presentar\u00eda una excepci\u00f3n si el coche que excede la velocidad permitida es de la polic\u00eda y est\u00e1 persiguiendo a delincuentes o es una ambulancia que lleva al hospital a un paciente en estado muy grave.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, los&nbsp;<em>principios<\/em>&nbsp;funcionan de un modo totalmente diverso. Los&nbsp;<em>principios<\/em>&nbsp;tienen una dimensi\u00f3n&nbsp;<em>de peso<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>importancia<\/em>, no de validez. Cuando dos principios entran en conflicto, debe valorarse cu\u00e1l de ellos tiene m\u00e1s peso en el caso concreto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el&nbsp;<strong>dar prioridad a uno<\/strong>&nbsp;de ellos no significa que el otro deje de ser v\u00e1lido. El tema crucial aqu\u00ed es que los principios no determinan por s\u00ed solos el contenido de una decisi\u00f3n particular, sino que simplemente establecen que algo debe ser realizado&nbsp;<em>en la mayor medida posible<\/em>, teniendo en cuenta las posibilidades f\u00e1cticas y jur\u00eddicas del caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, Alexy ha caracterizado los principios como \u201cmandatos de optimizaci\u00f3n\u201c (<em>Optimierungsgebote<\/em>) (<a>1994<\/a>, pp. 71-77). En otras palabras, los principios encarnan valores cuya realizaci\u00f3n debe perseguirse, pero que pueden ser implementados en diferente grado seg\u00fan las circunstancias del caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante se\u00f1alar que buena parte, si no la mayor\u00eda, de las normas legales contienen&nbsp;<em>principios<\/em>, no&nbsp;<em>reglas<\/em>. Es decir, sus disposiciones no se aplican seg\u00fan una l\u00f3gica de \u201ctodo o nada\u201d, sino que pueden implementarse en diferentes grados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los&nbsp;<em>principios<\/em>&nbsp;solo se convertir\u00e1n en&nbsp;<em>reglas<\/em>&nbsp;una vez que hayan sido sopesados con otros principios relevantes en la materia. Cabe destacar que incluso los&nbsp;<strong>derechos humanos son&nbsp;<em>principios<\/em>, no&nbsp;<em>reglas<\/em><\/strong>, dado que cada uno de ellos no brinda por s\u00ed solo una soluci\u00f3n clara a los casos concretos que se presentan, sino que tiene que ser sopesado con los dem\u00e1s derechos humanos o con otros intereses sociales con los que pueda entrar en conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alexy (<a>1994<\/a>) deja bien en claro que incluso el respeto de la dignidad humana es un&nbsp;<em>principio<\/em>&nbsp;que se convierte en una&nbsp;<em>regla<\/em>&nbsp;una vez que ha sido sopesado con otros principios, teniendo en cuenta las circunstancias particulares del caso (pp. 94-99).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, como ocurre con todos los dem\u00e1s principios, tampoco la dignidad humana es generalmente capaz, por s\u00ed sola, de dar una soluci\u00f3n clara y definitiva a un dilema concreto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esto no significa que sea una noci\u00f3n in\u00fatil o puramente ret\u00f3rica. No se debe esperar que la idea de dignidad brinde m\u00e1s de lo que realmente puede ofrecer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De todos modos, como se\u00f1ala Alexy, aun teniendo que ser sopesada con otros principios, la dignidad tendr\u00e1 normalmente prioridad sobre los dem\u00e1s principios. En tal sentido, puede decirse que la dignidad opera como una suerte de s\u00faper-principio, que no solo proporciona el fundamento de todas las instituciones jur\u00eddicas y sociales, sino que tambi\u00e9n se\u00f1ala el objetivo general hacia el cual debe tender la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, como ya se ha se\u00f1alado antes, la ponderaci\u00f3n entre la dignidad humana y los dem\u00e1s principios solo puede tener lugar cuando la&nbsp;<strong>dignidad despliega un papel positivo<\/strong>, en el sentido de se\u00f1alar el camino hacia una serie de mejoras en la calidad de vida de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, cuando juega su rol de requisito negativo, como umbral m\u00ednimo que proh\u00edbe de modo absoluto ciertas pr\u00e1cticas (torturas, tratos o castigos inhumanos y degradantes, etc.), ninguna ponderaci\u00f3n con otros principios resulta aceptable.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>3. LA DIGNIDAD COMO EST\u00c1NDAR MORAL DE LA ATENCI\u00d3N DEBIDA AL PACIENTE<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>3.1. Dignidad y vulnerabilidad<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que la dignidad como principio jur\u00eddico-pol\u00edtico tiene car\u00e1cter abstracto y general, la dignidad como est\u00e1ndar moral de la atenci\u00f3n debida al paciente encarna una visi\u00f3n concreta y espec\u00edfica del paciente como&nbsp;<em>persona<\/em>. Ambos enfoques, lejos de estar en conflicto, son&nbsp;<strong>complementarios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata m\u00e1s que de dos caras de la misma moneda. La dignidad como principio jur\u00eddico-pol\u00edtico es el componente&nbsp;<em>objetivo<\/em>&nbsp;de la dignidad: se refiere al valor inherente que la sociedad reconoce en cada ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, la dignidad como est\u00e1ndar moral del trato debido a los pacientes se vincula m\u00e1s con el componente&nbsp;<em>subjetivo<\/em>&nbsp;de la dignidad. Aqu\u00ed tiene un peso particular el valor inherente que cada uno reconoce&nbsp;<em>en s\u00ed<\/em>&nbsp;mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta faceta de la dignidad se vincula m\u00e1s directamente con la conciencia que cada uno tiene de ser un&nbsp;<em>sujeto<\/em>&nbsp;y no un mero&nbsp;<em>objeto<\/em>. Es esta percepci\u00f3n de s\u00ed mismo como&nbsp;<em>persona<\/em>&nbsp;y no como&nbsp;<em>cosa<\/em>&nbsp;la que lleva a cada paciente a esperar razonablemente ciertas actitudes y comportamientos por parte de los profesionales de la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, esta perspectiva de la dignidad es mucho m\u00e1s&nbsp;<strong>articulada, detallada y concreta<\/strong>&nbsp;que la idea de dignidad como principio jur\u00eddico-pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 es crucial prestar atenci\u00f3n a la dignidad de cada paciente?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 es la percepci\u00f3n que tienen los pacientes acerca de c\u00f3mo son vistos por los profesionales de la salud crucial para una buena pr\u00e1ctica m\u00e9dica?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La raz\u00f3n es que los pacientes, en particular los que est\u00e1n hospitalizados y con dolencias graves, se encuentran en una situaci\u00f3n de especial&nbsp;<strong>vulnerabilidad<\/strong>&nbsp;que los expone m\u00e1s fuertemente a ver su autoestima afectada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay que olvidar que tales pacientes dependen enormemente de la ayuda de los dem\u00e1s, no solo en el plano terap\u00e9utico sino tambi\u00e9n para satisfacer sus necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas. Esto los hace m\u00e1s sensibles a cualquier conducta o actitud de los profesionales de la salud que pudiera ser percibida como un desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La etimolog\u00eda misma de la palabra&nbsp;<em>paciente<\/em>&nbsp;evidencia tal vulnerabilidad. Este t\u00e9rmino proviene del lat\u00edn&nbsp;<em>patior<\/em>, que significa \u2018sufrir\u2019 o \u2018soportar\u2019, y remite a la vulnerabilidad com\u00fan a todos los pacientes (Chochinov,&nbsp;<a>2002<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta estrecha relaci\u00f3n entre dignidad y vulnerabilidad es de alg\u00fan modo parad\u00f3jica. El concepto de dignidad humana ha sido tradicionalmente asociado a las m\u00e1s elevadas capacidades racionales y de decisi\u00f3n aut\u00f3noma de los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el hecho es que, en el \u00e1mbito m\u00e9dico, la dignidad resulta, por contraste, m\u00e1s visible en la vulnerabilidad que en la autosuficiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Probablemente esto se explica porque en las personas m\u00e1s vulnerables (como los reci\u00e9n nacidos, los ancianos, los enfermos terminales, etc.) la dignidad humana no se oculta detr\u00e1s del ropaje de las capacidades intelectuales o f\u00edsicas, o de la buena salud o belleza del individuo en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dignidad del enfermo m\u00e1s vulnerable se presenta en forma pura. Por ello cabe decir que, si un profesional de la salud no es capaz de reconocer en cada uno de sus pacientes m\u00e1s vulnerables una dignidad inherente, no ser\u00e1 nunca capaz de entender lo que&nbsp;<strong>realmente significa la dignidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho es que m\u00e9dicos y enfermeras est\u00e1n constantemente enfrentados con el ser humano en su simple existencia y fragilidad. M\u00e1s a\u00fan, la propia naturaleza de su profesi\u00f3n les exige descubrir y redescubrir permanentemente el valor \u00fanico de cada paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Intuitivamente advierten que, si no quieren perder de vista el sentido m\u00e1s profundo de su profesi\u00f3n, deben siempre tener en cuenta que un paciente, m\u00e1s all\u00e1 de la gravedad de su diagn\u00f3stico, no es un&nbsp;<em>caso<\/em>, una&nbsp;<em>enfermedad<\/em>, o un n\u00famero de habitaci\u00f3n, sino que<strong>&nbsp;es una&nbsp;<em>persona<\/em><\/strong>, y que como tal, merece el trato m\u00e1s respetuoso y atento posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bioeticawiki.com\/Relaci%C3%B3n_m%C3%A9dico-enfermo.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente<\/a>&nbsp;es sin duda una ocasi\u00f3n paradigm\u00e1tica para una atenci\u00f3n cuidadosa y activa de la dignidad del paciente. Ciertamente, esta responsabilidad no recae solo en los hombros de m\u00e9dicos y enfermeras, sino tambi\u00e9n en los propios familiares y amigos de los pacientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.bioeticawiki.com\/Edmund_Pellegrino\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Edmund Pellegrino<\/a>&nbsp;ha ilustrado brillantemente la especial sensibilidad de los pacientes a la forma en que son tratados:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cLas miradas consternadas de las visitas al entrar en la habitaci\u00f3n, los rostros que denotan una mal disimulada l\u00e1stima hacia el paciente, el temor a mirarlo a los ojos, las visitas que se hacen cada vez m\u00e1s breves, los esfuerzos por decir algo con sentido, [\u2026] el evitar todo contacto corporal con el paciente, son todas reacciones que crean en \u00e9ste la convicci\u00f3n de que ya ha dejado de merecer respeto y de que ya no es querido como miembro de la sociedad<\/em>\u201c (Pellegrino,&nbsp;<a>2008<\/a>, p. 527).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la promoci\u00f3n de la dignidad de los pacientes ha sido siempre crucial para la profesi\u00f3n m\u00e9dica, se ha vuelto especialmente urgente en el contexto sanitario actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con hospitales que tienden a ser m\u00e1s burocr\u00e1ticos, despersonalizados y guiados por criterios predominantemente comerciales, existe el riesgo de olvidar que el trato humano y el respeto por cada paciente siguen siendo -y siempre seguir\u00e1n siendo- valores fundamentales de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es la raz\u00f3n por la que hoy m\u00e1s que nunca resulta necesario insistir en la idea de que cada paciente es valioso y debe ser tratado con el mayor respeto y atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>3.2. Los elementos de la dignidad del paciente<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas se han llevado a cabo estudios emp\u00edricos orientados a entender mejor lo que significa la dignidad desde la perspectiva del paciente, ya sea en t\u00e9rminos negativos o positivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, Jonathan Mann (<a>1998<\/a>) ha identificado cuatro modos en los que la dignidad del paciente puede verse afectada:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong><em>No ser visto<\/em>.<\/strong>&nbsp;A veces, los pacientes pueden sentirse ignorados o insuficientemente reconocidos por los profesionales de la salud. Esta situaci\u00f3n se presenta, por ejemplo, cuando un m\u00e9dico no parece ser consciente de la presencia del paciente y evita mirarle a los ojos o darle la mano. En tales casos, los pacientes pueden sentir que su dignidad est\u00e1 amenazada.<\/li>\n\n\n\n<li><strong><em>Ser visto, pero solo como miembro de un grupo<\/em>.<\/strong>&nbsp;Tambi\u00e9n puede ocurrir que los pacientes sean principalmente percibidos como miembros de una categor\u00eda (por ejemplo, \u201cancianos\u201d, \u201cenfermos terminales\u201d, \u201cmujeres\u201d, \u201cminusv\u00e1lidos\u201c, etc.) y no como individuos. Esta inclusi\u00f3n en un grupo puede sin duda tener relevancia para un diagn\u00f3stico y un tratamiento m\u00e1s eficaces pero, si no se maneja adecuadamente, puede afectar la dignidad del paciente, al crear en este la impresi\u00f3n de que se olvida su condici\u00f3n de individuo con un valor intr\u00ednseco.<\/li>\n\n\n\n<li><strong><em>Violaciones del espacio corporal<\/em>.<\/strong>&nbsp;La atenci\u00f3n sanitaria exige a veces que los pacientes se desnuden y expongan sus cuerpos a los profesionales de la salud para un examen o tratamiento. En este sentido debe destacarse que, a menos que resulte imposible (por ejemplo, por encontrarse el paciente en estado de inconsciencia), los ex\u00e1menes f\u00edsicos siempre deben hacerse con el permiso del paciente y explic\u00e1ndole claramente qu\u00e9 se est\u00e1 haciendo con \u00e9l. Por la misma raz\u00f3n, los m\u00e9dicos docentes siempre deben contar con el consentimiento del paciente antes de invitar a estudiantes a observar los ex\u00e1menes cl\u00ednicos.<\/li>\n\n\n\n<li><strong><em>Humillaciones<\/em>.&nbsp;<\/strong>Este factor atentatorio de la dignidad, que est\u00e1 presente en las tres categor\u00edas precedentes, puede darse tambi\u00e9n, por ejemplo, cuando los pacientes se sienten degradados por la forma desatenta con que son tratados por el personal sanitario debido a su pobre condici\u00f3n social o econ\u00f3mica, o interrogados acerca de su seguro de salud.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no solo se trata de no afectar la dignidad de los pacientes, sino de promoverla activamente. En un estudio emp\u00edrico, Nora Jacobson (<a>2009<\/a>) ha identificado con gran precisi\u00f3n varias formas en las que los pacientes sienten que su dignidad se ve reforzada gracias al comportamiento de los profesionales de la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como elementos de tales comportamientos menciona, entre otros:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La&nbsp;<em>presencia<\/em>&nbsp;(hacer compa\u00f1\u00eda).<\/li>\n\n\n\n<li>La&nbsp;<em>discreci\u00f3n<\/em>&nbsp;(disimular los indicadores m\u00e1s embarazosos de la enfermedad).<\/li>\n\n\n\n<li>La&nbsp;<em>independencia<\/em>&nbsp;(facilitar, en la medida de lo posible, la autosuficiencia del paciente).<\/li>\n\n\n\n<li>La&nbsp;<em>nivelaci\u00f3n<\/em>&nbsp;(minimizar la asimetr\u00eda entre pacientes y personal sanitario).<\/li>\n\n\n\n<li>La&nbsp;<em>creatividad<\/em>&nbsp;(permitir a los pacientes realizar o compartir actividades art\u00edsticas).<\/li>\n\n\n\n<li>La&nbsp;<em>cortes\u00eda<\/em>&nbsp;(demostrar respeto com\u00fan).<\/li>\n\n\n\n<li>la&nbsp;<em>autenticidad<\/em>&nbsp;(respetar la individualidad y personalidad de cada paciente).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el psiquiatra canadiense Harvey Chochinov (<a>2002<\/a>), el concepto de&nbsp;<em>dignidad<\/em>&nbsp;ofrece un marco general que puede guiar al m\u00e9dico, al paciente y a los familiares de este en la determinaci\u00f3n de los objetivos y modalidades de intervenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chochinov ha llevado a cabo uno de los pocos estudios emp\u00edricos orientados a determinar c\u00f3mo los pacientes en estado avanzado de c\u00e1ncer perciben su propia dignidad. Sobre esta base, el autor propone un nuevo modelo de atenci\u00f3n a aquellos pacientes que se encuentran en una fase terminal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El modelo sanitario de conservaci\u00f3n de la dignidad (<em>dignity-conserving care model<\/em>). Este modelo incluye tres grandes \u00e1reas de influencia en las percepciones individuales de la dignidad:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Las preocupaciones relacionadas con la enfermedad, es decir, aquellas que resultan directamente de la enfermedad.<\/li>\n\n\n\n<li>El repertorio de medidas para la conservaci\u00f3n de la dignidad, es decir, aquellos factores psicol\u00f3gicos y espirituales que influyen en el sentido de dignidad de los pacientes.<\/li>\n\n\n\n<li>El inventario de dignidad social, es decir, los temas sociales o relacionales que mejoran o, al contrario, vulneran el sentido de dignidad del paciente.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros estudios llegan a conclusiones similares y afirman que la consideraci\u00f3n de la dignidad de los pacientes es fundamental para una adecuada atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sostiene, entre otras cosas, que el&nbsp;<em>confort emocional<\/em>&nbsp;del paciente puede incluso contribuir a su recuperaci\u00f3n (Baillie,&nbsp;<a>2009<\/a>; Matiti y Trorey,&nbsp;<a>2008<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una serie de temas clave que tambi\u00e9n ayudan a reforzar la dignidad de los pacientes son el respeto de la vida privada y de la confidencialidad, la comunicaci\u00f3n y la necesidad de informaci\u00f3n, la participaci\u00f3n del paciente en las decisiones sanitarias, el respeto y decencia con que son tratados los pacientes (Matiti y Trorey,&nbsp;<a>2008<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se destaca la&nbsp;<strong>naturaleza multifactorial de la dignidad<\/strong>&nbsp;del paciente en el sentido de que incluye elementos muy heterog\u00e9neos tales como sentimientos (confort, sentirse valorado), su aspecto f\u00edsico y el comportamiento del personal sanitario.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>4. CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noci\u00f3n de dignidad humana juega dos roles diversos y complementarios en bio\u00e9tica:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Como principio general de car\u00e1cter jur\u00eddico-pol\u00edtico, que sirve de fundamento \u00faltimo y de gu\u00eda de las normas jur\u00eddicas relativas a la biomedicina.<\/li>\n\n\n\n<li>Otro, como est\u00e1ndar moral del trato debido al paciente y que est\u00e1 llamado a operar de modo muy concreto en la relaci\u00f3n paciente-profesional de la salud.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dignidad como principio general ocupa un&nbsp;<strong>lugar central en los instrumentos legales<\/strong>&nbsp;sobre cuestiones de bio\u00e9tica. B\u00e1sicamente reitera la noci\u00f3n, ya presente en las normas internacionales de los derechos humanos, seg\u00fan la cual cada ser humano posee un valor inherente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este recurso a la dignidad humana no tiene por objeto dar por s\u00ed solo una respuesta a los complejos dilemas bio\u00e9ticos. Mucho m\u00e1s modestamente, aspira a dejar en claro cu\u00e1l es el fundamento \u00faltimo de las normas legales en la materia y, al mismo tiempo, a indicar la direcci\u00f3n hacia la que se debe avanzar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, la referencia a la dignidad humana se combina con el recurso a una amplia gama de derechos humanos relacionados con la materia, que brindan una manera m\u00e1s efectiva y pr\u00e1ctica de abordar las cuestiones de bio\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dignidad como est\u00e1ndar moral de la atenci\u00f3n sanitaria refleja una visi\u00f3n concreta del paciente como&nbsp;<em>persona<\/em>&nbsp;y del trato que, como tal, se merece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Opera primordialmente en el \u00e1mbito de la interacci\u00f3n entre pacientes y profesionales de la salud. La importancia de la dignidad en este contexto resulta de la especial vulnerabilidad que suele afectar a los pacientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este est\u00e1ndar exige de m\u00e9dicos, enfermeras y personal hospitalario la realizaci\u00f3n de todos los esfuerzos conducentes a&nbsp;<strong>promover activamente la dignidad de los pacientes<\/strong>&nbsp;y a evitar todas las conductas que puedan afectar su autoestima.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>NOTAS<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente trabajo constituye una versi\u00f3n avanzada y en espa\u00f1ol de un art\u00edculo del autor publicado originariamente en ingl\u00e9s con el t\u00edtulo \u201cThe dual role of human dignity in bioethics\u201d (<em>Medicine, Health Care and Philosophy<\/em>, 2013, 16 (4), pp. 967-973). Dicho texto ha sido revisado, modificado y actualizado para su presente publicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Alexy, R. (1994).&nbsp;<em>Theorie der Grundrechte<\/em>. Frankfurt: Suhrkamp.<\/li>\n\n\n\n<li>Allison, K. C. (2003). Dignity as tacit.&nbsp;<em>British Medical Journal<\/em>, 327, pp. 14-19. Disponible en<a href=\"http:\/\/www.bmj.com\/rapid-response\/2011\/10\/30\/dignity-tacit\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;http:\/\/www.bmj.com\/rapid-response\/2011\/10\/30\/dignity-tacit<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Andorno, R. (2009). Human Dignity and Human Rights as a Common Ground for a Global Bioethics.&nbsp;<em>Journal of Medicine and Philosophy<\/em>, 34 (3), pp. 223-240.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/jmp\/jhp023\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/jmp\/jhp023<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Andorno, R. 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