Por qué necesitamos recuperar la formación en virtudes
Toda crisis social tiende naturalmente a retroalimentarse: más allá del elemento objetivo que la provoca, la propia sensación de incertidumbre empeora la situación, sobre todo si el diagnóstico no es del todo acertado. La crisis de salud mental que atraviesa la juventud occidental –y no solo la juventud– es un ejemplo claro. Y dramático.
Cada vez son más quienes sugieren que el origen del mal, y también su solución cabal, hay que buscarlo más en lo profundo.